jueves, 20 de marzo de 2014

lbadhea

LA

BOMBA ATOMICA

DE

HIROSHIMA

ERA ALEMANA


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LA BOMBA ATÓMICA DE HIROSHIMA
SE FABRICÓ EN LA ALEMANIA DE HITLER.
ALLÍ SABÍAN LO QUE ERA EL ÁTOMO,
DEBIDO A QUE DESECHARON
LA BASURA CIENTÍFICA IMPERANTE
EN LA CIENCIA OFICIAL.

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LA
DIFERENCIA TECNOLÓGICA
DE ALEMANIA
LLEGÓ A SER ABISMAL.

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EL GIGANTESCO
PROYECTO MANNHATAN
FUE 
UNA GIGANTESCA MENTIRA

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LO DE
LA BOMBA ATÓMICA
FUE UNO DE LOS CIENTOS DE MILES
DE 
CONOCIMIENTOS INCAUTADOS

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AQUI PUEDES LEER
ARGUMENTOS SOBRE ESTE TEMA
QUE NO ENCONTRARÁS
EN NINGUNA OTRA PARTE.

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EL informe de hoy es continuación del anterior : "El átomo convencional no existe" y en el voy a dar razones de quien tenía el verdadero conocimiento de la estructura del átomo y que por ello le fue posible obtener energía en grandes cantidades por intermedio de éste conocimiento.

La historia la explican los vencedores y por ello este asunto ha sido totalmente falsificado. En primer lugar voy a aportar un artículo sobre la bomba atómica alemana escrito por Luigi Romersa, periodista que se hizo muy famoso al describir la liberación de Musolini por parte de los alemanes. Este artículo fue publicado en la "Revista Española de Defensa", publicada por el Ministerio de Defensa, pero en esa revista y en la Biblioteca Nacional solo aparecen los números posteriores a la fecha de publicación de este artículo.

Ahora he podido encontrar el artículo y os lo presento a continuación. Luego iré exponiendo ideas y hechos tecnológicos que corroboran, además de lo que nos comunica Luigi Romersa, que esa bomba fue hecha por los alemanes, que eran los únicos que en aquel tiempo tenían los conocimientos adecuados para construirla.

Debo aportar también la aclaración de que yo no soy ni de los nazis ni de nadie ; yo solo soy de mi mismo y por ello me encuentro muy satisfecho, razón por la cual no tengo ataduras de ningún tipo y por ello me puedo dedicar a la búsqueda de la verdad, tanto a nivel científico como histórico, y aportar un conjunto de ideas y hechos difíciles de encontrar en su conjunto, y también porque el destino, además, me los aporta con facilidad.


El artículo que escribió Luigi Romersa es el siguiente :




LAS

ARMAS SECRETAS DE HITLER,

algo mas que fantasía.



La Historia que me dispongo a contar parte de ciertas experiencias a las cuales asistí hace 40 años y que tuvieron lugar -aún se encontraba en curso la guerra mundial- , fueron definidas por muchos, apresuradamente, de fantasías. En un primer momento las consideraron fantasías, a decir verdad, también los servicios secretos estadounidenses, ingleses y franceses los cuales, sin embargo, debieron volver sobre sus pasos y tratar con todos los medios a su disposición, de colocarse a buen recaudo.


Estoy hablando de las armas secretas alemanas a las cuales se encuentra estrechamente ligado el nombre, o mejor dicho, el genio de Wernher von Braun, al cual me ligó, durante años, una amistad fraterna. En concreto, desde 1944 hasta su muerte.


Que Alemania hacia el final del conflicto, dispusiese de un arsenal de armas que, con relación a las que normalmente usaban sus enemigos por estructura y potencia desafiaban la fantasía, es un hecho reconocido fuera ya de toda discusión.



Con el fin de la guerra, el mito de estas armas terminó o, cuanto menos fue archivado especialmente por quienes ante el primer anuncio del empleo de medios capaces de revolucionar la técnica bélica, se mostraron incrédulos y atribuyeron la sensacional declaración al cerebro, siempre en fermento, de aquel brujo de la propaganda alemana que fue el ministro Goebbels. Pero la capitulación de Alemania, con la desaparición de las pesadillas que en los últimos meses habían empujado a los Estados Mayores aliados a forzar las defensas germánicas con un amplísimo empleo de hombre y de medios, abrió el camino a la verdad y la historia de las armas secretas se convirtió en una nueva rama de la ciencia militar al cual se aplicaron de inmediato, y con extremo interés estadounidenses, ingleses y rusos.



En 1945, al anunciar oficialmente la victoria, Churchill dijo: “Los descubrimientos recientemente llevados a cabo por nosotros en territorio alemán, francés y holandés, muestran como el derrumbe del enemigo libró a Gran Bretaña del peligro, gravísimo, no sólo de los torpedos volantes y de los proyectiles cohetes, sino también de las baterías múltiples de gran radio que estaban a punto de ser instaladas contra Londres. Los Ejércitos aliados aplastaron la víbora en su nido, justo a tiempo. Los alemanes estaban, además alistando una nueva flota de sumergibles a inmersión continua y estudiando una nueva táctica que, materializada, habría podido llevar la guerra submarina a un grado equiparable a los peores días de 1942”.



A esta autorizada voz se unieron otras muchas llegándose a la publicación de un verdadero y propio catálogo de aquello que los científicos alemanes estaban aprontando para la Wehrmacht, cuando ya había comenzado su agonía. El coronel D.L. Putt, del Mando de las Fuerzas Armadas estadounidenses destacadas en los territorios ocupados, no fue menos explícito que Churchill al comentar la conclusión de las operaciones. Sólo unas pocas semanas más -dijo- y los alemanes habrían puesto en funcionamiento un arma resolutiva, acoplando la V-2 a la bomba atómica de la que poseían dos ejemplares. Y después, el jefe supremo de las tropas de invasión, general Eisenhower, en su libro “Cruzada en Europa“, escribió : Si el enemigo hubiese podido ultimar la producción de sus nuevas armas seis meses antes y usarlas en masa, nuestro desembarco habría sido seriamente obstaculizado, sino convertido en imposible. Estoy convencido que con el empleo de tales medios, los alemanes habrían podido hacer fracasar nuestra operación “Overlord”.



Las palabras de Eisenhower encontraron eco en una publicación de la Universidad de Chicago titulada “El arma aérea de la SGM”, en la que se lee : Para los aliados la operación “Overlord” se resolvió afortunadamente. Pero en los últimos meses los alemanes habrían podido cambiar el curso de la guerra.



Tras una primera oleada de revelaciones clamorosas, como he dicho, volvió el silencio. Fue la aparición de los primeros platillos volantes lo que reavivó el recuerdo de las armas secretas alemanas y relacionó el misterio de aquellas inalcanzables y velocísimas máquinas a lo que Alemania produjo cuando se encontraba en las últimas. ¿Había o no algo de verdad en todo esto? Lo veremos de inmediato.



LAS DUDAS DE MUSSOLINI
Sobre la existencia o no de nuevos destructores ingenios con los cuales el III Reich se aprestaba a revolucionar el arte bélico conocido hasta entonces, se hablaba mucho, pero sin datos precisos, dado que en la materia los alemanes eran muy avaros de información, incluso con sus aliados y en particular con los italianos. Mussolini estaba ansioso de saber pero cada vez que afrontaba el argumento se le respondía con un muro de circunspección. De las armas secretas, Hitler y Mussolini hablaron por vez primera durante un encuentro que celebraron en abril de 1944 en las cercanías de Salzburgo, en el castillo de Klessheim, construido por Hildebrand, padre del barroco austriaco, que había pertenecido al hermano del emperador Francisco José y que fue residencia estival de los obispos salzburgueses. El encuentro duró tres días. Con Mussolini se encontraba el mariscal Rodolfo Graziani, mientras que a Hitler le acompañaba Von Ribbentrop, Keitel, Dollman y el embajador Rhan.


Mussolini llegó de Italia en tren: Graziani en automóvil. El convoy especial que llevaba al duce se detuvo en vía muerta. El führer esperaba a su huésped en la estación. Utilizando automóviles, el grupo de personalidades alcanzó el castillo en el que se hospedaron sólo Mussolini y Graziani, mientras que los demás ocuparon un palacete en el parque, que fue residencia del archiduque Pedro Fernando. El primer coloquio, de alrededor de una hora, sirvió a Hitler para trazar un panorama de la situación general, política y militar. Fue un soliloquio en el curso del cual el jefe del III Reich vertió sobre los presentes un torrente de impresiones y de declaraciones, tocadas de un ligero optimismo. En aquella época, Hitler se encontraba fatigado, decíase que perdía la vista rápidamente y, desde luego, se notó que caminaba inseguro, seguido de continuo por su médico personal. Durante las discusiones estuvo, sin embargo, vivacísimo y agresivo. Afirmó que la conclusión de la guerra sería sin duda victoriosa porque el inmediato empleo de nuevas armas desharía los planes enemigos.



Paseando por la estancia, mientras Mussolini, sentado en un sillón lo miraba intensamente, ansioso de saber la verdad, dijo : …tenemos aeroplanos a reacción, tenemos submarinos no interceptables, artillería y carros colosales, sistemas de visión nocturna, cohetes de potencia excepcional y una bomba cuyo efecto asombrara al mundo. Todo esto se acumula en nuestros talleres subterráneos con rapidez sorprendente. El enemigo lo sabe, nos golpea, nos destruye, pero a su destrucción responderemos con el huracán y sin necesidad de recurrir a la guerra bacteriológica para la cual nos encontramos igualmente a punto”. Con las manos a la espalda, la cabeza baja, medía en largo y ancho la sala que resonaba a sus pasos. En un momento dado se detuvo y, dirigiendo sus ojos enrojecidos sobre sus huéspedes, añadió: “No hay una sola de mis palabras que no tenga el sufragio de la verdad. ¡Veréis! . Mussolini regresó a Gargnaro, sobre el lago de Garda, donde tenía su residencia algo más tranquilizado, pero con evidentes deseos de saber más.



En el otoño de 1944 fui llamado a la villa de Orsoline, que se encontraba poco distante de la villa Feltrinelli, en la cual el jefe de la República Social habitaba con su familia y allí el duce me dio el encargo de viajar a Alemania para ver, me dijo : ...más de cuanto se me ha dicho en Klessheim donde sólo obtuve informaciones genéricas. Comprendo las reservas del “führer” pero al menos yo debería disponer de informaciones más precisas. Le confío, pues, un encargo delicadísimo para el cual le he preparado algunas cartas credenciales. A su regreso venga a darme cuentas. Las cartas eran una para Goebbels y otra para Hitler.




RELATO DE UN TESTIGO
Viaje a Alemania en automóvil. En el cuartel general de Hitler en Rastenburg, en Prusia Oriental el jefe del III Reich en persona, después de haber leído la carta de Mussolini me autorizó a visitar las fábricas de armas secretas y a asistir a varios experimentos. Comencé con las fábricas subterráneas, concentradas sobre todo en Baviera y en la alta Silesia. Estaba a punto de ser lanzada laV-2, hablándose de ella como un perfeccionamiento de la V-1, que se había demostrado demasiado lenta y por eso mismo abatible por la caza británica. Vi una V-2 en su montaje y en el lanzamiento. Era un ingenio de más de 14 Tm., cargado de explosivo de gran potencia, previsto de un sistema de propulsión absolutamente nuevo. Tenía un alcance de varios centenares de kilómetros, viajaba por la estratosfera y caía sobre el blanco a velocidad supersónica. Ni los aviones, ni los medios normales de avistamiento podían impedir la caída o advertir la llegada.



Las fábricas subterráneas a las que he hecho referencia, eran pequeñas ciudades construidas en las vísceras de las montañas. Se bajaba con ascensores, como en las minas. Las entradas, oportunamente mimetizadas eran vigiladas por patrullas y defendidas por puestos de ametralladoras y artilleros. Inmensas galerías, iluminadas de continuo, se extendían a lo largo de kilómetros y kilómetros, enlazadas por trenecillos que servían para el transporte del material y de las personas.



Durante la visita, vi también algunas galerías de la Luftwaffe en las que se estaban concentrando los aviones de cohetes y a reacción para una gran ofensiva. En las cercanías de Kiel donde en los astilleros fortificados había varios sumergibles provistos de un ingenio, el schnorkel, que les permitiría permanecer inmersos durante un tiempo indeterminado, en un lugar observé a un gran torpedo. De especial el artefacto tenía solo la cabeza, bastante gruesa. Supe por uno de los ingenieros que se trataba de un torpedo acústico capaz de buscar el blanco. Lanzados por un submarino, estos torpedos que navegaban en inmersión, eran atraídos por las ondas producidas por las hélices de los barcos atacados. Dotados de una velocidad superior a la de los torpedos normales, estaban en condiciones de seguir y alcanzar cualquier buque. De todas formas el punto fuerte del arsenal bélico germánico era la bomba disgregadora, es decir la atómica, cuyo primer experimento tuvo lugar en una isla del Báltico, en Rügen.





En la noche entre el 11 y el 12 de octubre de 1944 me encontraba de nuevo en Berlín. Un automóvil militar vino a recogerme al hotel Adlon, en el que me alojaba. Uno de los Oficiales que se encontraba a bordo del vehículo me comunicó que al regreso del viaje sería recibido por el ministro Goebbels. Pregunté que a dónde íbamos pero no contestaron. Partimos a las dos de la madrugada. Llovía con insistencia. Una lluvia continua y sutil, desde un cielo bajo, lleno de nubes hilachosas. Llegamos al destino hacia las diez. Sólo cuando descendí del automóvil supe que me encontraba en la costa báltica, en las cercanías de Stralsund, y que con una motora alcanzamos la isla de Rügen. Este era el centro de experiencias donde se alistaban las nuevas armas alemanas, un lugar secreto vigilado por unidades especiales y vedado a quien no se encontrase en posesión de un salvoconducto firmado por el jefe del Estado Mayor General de la Wehrmacht.



Nos dirigimos de inmediato a una zona protegida por árboles. En una vasta área del bosque habían sido preparadas construcciones en piedra y refugios de cemento armado. Entramos en una torre blindada, semienterrada, a través de una puerta metálica que fue cerrada de inmediato. Dentro estábamos cuatro: mis dos acompañantes, un hombre vestido de un mono y yo. "Asistiremos a una prueba de bomba disgregadora. Es el más potente explosivo descubierto hasta ahora. Destruye todo. No se resiste nada", dijo uno. Casi no respiraba. Miraba el reloj y esperaba que fuese mediodía, hora fijada para el experimento. Nuestro observatorio se encontraba a algunos kilómetros de la zona del estallido. Hasta la tarde -intervino el hombre vestido con el mono-habrá que permanecer aquí dentro. Saldremos al anochecer. La bomba desprende radiaciones que pueden dañar seriamente. Su radio de acción es mucho más amplio que el de una potentísima bomba normal. Más o menos un kilómetro y medio. La lluvia se había hecho más violenta. De pronto, en el interior del refugio sonó el teléfono. Desde la central advirtieron que el experimento había sido anticipado a las 11:45.

Desde del refugio, a la altura de los ojos, tenia una aspillera protegida por una cristal ahumado. Veía sólo árboles y tierra baldía y oscura. El teléfono sonó de nuevo. Comunicaron la hora exacta con la cual sincronizamos nuestros relojes. De pronto un bramido tremendo sacudió las paredes de la torre; después de un resplandor cegador, una densa cortina de humo se extendió sobre el campo. Nadie hablaba. Con los ojos pegados a la aspillera miraba la nube que avanzaba compacta. Fuimos engullidos por ella. La sensación era que la torre se precipitaba en un abismo. Finalmente, el hombre vestido con el mono, que era un coronel del Heerswaffencunt, el servicio dedicado a la preparación de los armamentos, rompió el silencio y dijo:



Lo que constataremos hoy es de importancia excepcional. Cuando podamos lanzar nuestra bomba sobre las tropas de invasión o sobre una gran ciudad enemiga, los angloamericanos se verán obligados a meditar si vale la pena continuar la guerra o concluirla razonablemente. Hace años que estudiamos. A través de experiencias largas y fatigosas hemos llegado finalmente a la realización del ingenio. Tenemos establecimientos por doquier. Algunos han sido alcanzados y dañados, especialmente en Noruega, pero en Peenemunde todo permanece intacto, si bien los aliados han tratado de arrasar aquella central. En seis o siete meses habremos construido las primeras bombas en serie y entonces las cosas cambiarán, si bien algunos se encuentran confusos ante el empleo de este terrible medio.



Hacia las dieciséis horas, en la penumbra, aparecieron unas sombras. Corrían hacia nuestro refugio. Eran soldados que endosaban extrañas escafandras. Entraron y cerraron tras de si apresuradamente la puerta. Alles kaput!, dijo uno, después de haberse quitado la protección. También a nosotros nos dieron una especie de albornoz blanquecino, rugoso y filamentoso. No podría decir de que estaba hecho, aunque al tacto parecía un compuesto de amianto. Ante los ojos el cubrecabezas tenía un pedazo de mica. Calzamos botas altas pero ligerísimas y metimos las manos en guantes del mismo tejido que el albornoz. Salimos en fila precedidos por los soldados. A medida que avanzábamos la tierra aparecía más revuelta. Hacía frío y la humedad llegaba hasta los huesos en aquel bosque por el que parecía que hubiera pasado una oleada de fuego. En un cierto momento, con el pie golpeé algo. Era la carroña de una cabra carbonizada. Las casitas que pocas horas antes había visto instaladas habían desaparecido, reducidas a montones de piedras. Más nos avecinábamos al lugar de la explosión y más la ruina tenía aspecto trágico. La hierba había tomado un extraño color de gamuza y los árboles que permanecían en pie estaban desprovistos de hojas.



LO QUE DIJO GOEBBELS
Por la noche regresé a Berlín. Hacia finales de octubre tuvo lugar mi encuentro con Goebbels, en su casa de la Unterden Linden. Era la primera vez que lo veía directamente. Vestía un traje gris con una camisa blanca y una corbata azul a rayas rojas. Era pequeño, con el rostro más bien oscuro y los ojos movilísimos y punzantes. Sé por el subsecretario Neumann-me dijo-que ha tenido una entrevista exhaustiva y que ha asistido a un experimento en Rügen. Con estos y otros medios que en algunos meses estaremos en condiciones de producir en gran número, podremos inferirle al enemigo un golpe decisivo. La bomba disgregadora, cuya fabricación en serie ha comenzado con un notable retraso sobre la fecha prevista, será la gran novedad de este siglo. Una contramedida, si tiene lugar, no será posible antes de un par de años, cuando la guerra será ya un recuerdo…




Hizo una pausa tras la cual añadió : De los sumergibles especiales, provistos de schnorkel y de motores de turbina; de las nuevas bombas V radiodirigidas, de las cuales la última será una sorpresa sin precedentes; de los aviones ultraveloces, de los cohetes A-4 y A-9 teledirigidos, dotados de una autonomía de varios millares de kilómetros y accionados por un ingenio propulsor alimentado por una mezcla de alcohol y de oxígeno líquido; de todo cuanto nuestra técnica ha venido creando a través de inmensos sacrificios y años de estudio, esperamos el milagro. Por algunos meses aún debemos apretar los dientes, encajar y reaccionar en los límites de lo posible. Necesitamos tiempo. Veinticuatro horas perdidas podrían ser determinantes.




A mi pregunta de que si los aliados estaban al corriente de estos secretos, respondió : Sin duda. Sus servicios de inteligencia trabajan sin descanso. Estos bombardeos continuos, conducidos por formaciones de centenares de aviones, son un índice del nerviosismo del enemigo. Churchill, que es sin duda el más inteligente y sagaz de nuestros adversarios, no se hace ilusiones. Sabe que las posibilidades de nuestra técnica son infinitas. Ingleses y norteamericanos buscan las fábricas de las “Vergeltungswaffen”. Visan sobre todo a Peenemunde y a los depósitos de agua pesada, pero con escasos resultados. Para apoyar la obra de los bombarderos han pensado en enviar comandos a las costas de Alemania oriental y a Noruega. Muchos saboteadores han sido capturados : en Noruega, sin embargo, una central de óxido de deuterio ha sufrido daños bastante serios.




Goebbels se refería al golpe de mano cumplido por el noruego Knut Haukelind, quien junto con otros siete paracaidistas consiguió volar un buque cargado con al menos dos toneladas de agua pesada y dañar el establecimiento de Ryukan.




El agua pesada-dijo-es el elemento esencial para la fabricación de la bomba disgregadora. Ya antes de la guerra habíamos avanzado por ese camino pero las investigaciones se suspendieron, a causa del desarrollo favorable de las operaciones militares. El “führer” estaba convencido, como por otra parte lo estaban muchos de sus colaboradores, que el conflicto se resolvería victoriosamente sin necesidad de recurrir a armas del género. El profesor Otto Hahn, director del Instituto Kaiser Wilhelm, junto con Strassman, dio a Alemania el prodigioso descubrimiento de la fisión nuclear.


El seis de junio de 1942 yo estuve presente en una reunión decisiva sobre los estudios atómicos. El "führer" les preguntó a los científicos cuanto tiempo sería necesario para alcanzar resultados positivos. Le contestaron que al menos dos años. Hitler dijo que era demasiado, pero pidió que continuasen los experimentos sin fijar una fecha precisa. Solo en 1943 cambió de idea y ahora se trabaja a toda marcha, pero entre enormes dificultades.

Preguntado sobre si la bomba disgregadora podría resolver por si sola la suerte de la guerra, me contestó : No completamente. Si junto con la bomba hay buena infantería y carros la cosa cambia. A esta infantería y a estos carros les estamos dando un armamento que el enemigo ni imagina. Tenemos cañones de nuevo tipo, cohetes e instrumentos que nos permiten mirar y tirar en la oscuridad con toda precisión. Esta especie de lámpara invisible es un objeto no mas grande que una mano. Con él los vehículos pueden moverse como en pleno día, los artilleros apuntar sin preocuparse por la falta de luz y los carros atacar.Tenemos una docena de cohetes teleguiados cuya potencia es sorprendente y la precisión desconcertante. Cuando el enemigo vea caerle encima una lluvia de A-4 y A-9, el uno con 10 y el otro con 15 Tm. de cargas atómicas, no se si juzgará útil seguir combatiendo... 


Goebbels añadiendo: Para nosotros, ahora, el único problema es resistir. Cualquiera en nuestras condiciones, se hubiera rendido hace ya tiempo. Día y noche la aviación enemiga descarga sobre nosotros toneladas de bombas en la esperanza de que cedamos. Hoy los aviadores norteamericanos se pasean por los cielos alemanes. Dentro de algunos meses, con la presencia de nuestros nuevos aviones, ya no ocurrirá así. Nos bastan seis, siete meses al máximo. Son muchos, lo sé, pero la apuesta es enorme, decisiva. La salvación de Alemania ha sido confiada a sus genios.


Fueron sus últimas palabras antes de despedirme. Por la calle la gente reentraba de los refugios. Sobre Berlín había una claridad neblinosa. En el horizonte se reflejaban unos incendios.




Los meses indicados por Goebbels transcurrieron y la guerra acabó con la derrota de Alemania. Muy pocos de los medios prodigiosos mencionados entraron en acción, y por tanto quienes sostuvieron que las armas secretas eran solo un expediente propagandístico creyeron haber tenido razón. Sin embargo, como he dicho al principio, ni Churchill ni los Estados Mayores, ni los servicios secretos aliados, incluido el de los rusos, eran de ese parecer y sus preocupaciones como observaron una vez finalizadas las hostilidades, eran más que fundadas. El capítulo de las armas secretas era una realidad pasmosa de la guerra. Los prodigios de hoy, que duda cabe, nacieron entonces.

- Luigi Romersa -

(fin de la primera parte)

                                                                                                            
- En el equinocio de primavera -

FERNANDO NARAYANA   20.3.14
retoalaciencia.blogspot.com 
fernandonarayana@gmail.com

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INDICE DE ESCRITOS EN ESTE BLOG


En la página de este blog "INFORMACIONES DIVERSAS" :

podéis ver un índice general de lo escrito aquí mas otras cosas.


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SEGUNDA PARTE


ARGUMENTOS  
BÁSICOS
NEGACIONISTAS



Voy a exponer a continuación argumentos que para mi niegan el hecho de que la bomba atómica lanzada en Hiroshima fuese de origen americano y, por tanto, también niegan, tal como se nos ha contado, el grandioso "Mannhatan Project", para la construcción de la bomba atómica en los Estados Unidos.

No todos los argumentos tienen la misma fuerza de convicción, porque algunos son totalmente contundentes y otros pueden serlo en menor grado, por una u otra causa, pero todos sirven para ir aumentando en algún grado la certidumbre de que la primera bomba atómica era de origen alemán, y no solo era de este origen la primera sino que todas las que se han hecho después fueron consecuencia de esa primera bomba atómica alemana. Ellos pudieron hacer esa bomba porque alguien entre ellos, Von Ardenne al menos, tenía el verdadero conocimiento de la naturaleza de la estructura del átomo y por ello pudo realizar la bomba, y sin ese conocimiento era imposible.

Con el conocimiento convencional de lo que era el átomo, esa realización era totalmente imposible como ya explicaré, aunque en parte ya he explicado, porque si ese átomo es de una existencia imposible, como ya he mostrado en este blog, lo lógico es que sea muy difícil extraer energía por medio de él.

Aportaré también información de que en última instancia Hitler no quiso hacer uso de ella, pero realizó una demostración de sus efectos, a fin de buscar un entendimiento que pusiese fin a las hostilidades. Esa demostración fue lanzándola sobre los bosques de Siberia, a una distancia igual a la que separaba Alemania de los Estados Unidos. Ese lugar de Siberia fue Tunguska. El lector con deseos de buscar claves explicatorias al famoso fenómeno ocurrido en ese lugar y que dicen que fue en 1909, se le abre con esto la posibilidad de realizar interesantes búsquedas y meditaciones sobre ese asunto, cuya conclusión puede ser mas que excepcional.

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ARGUMENTO 1
(3-Marzo-14)

Se ha escrito acerca de los primeros momentos del descubrimiento de la desintegración atómica, y como inmediatamente se empezó a crear una especie de cordón de seguridad en torno a ese fenómeno, pero yo digo que eso se cuenta ahora pero aquel momento las cosas no eran así porque de lo que estaban seguros en América, empezando por Einstein, es que de la fisión del átomo no se podría obtener nunca energía útil y hablo de un tiempo posterior al descubrimiento en laboratorio de esta posibilidad.

Uno de los muchos libros en los que se habla del revuelo que produjo ese descubrimiento por Otto Hahn en Alemania y posteriormente mejor aclarado por su ayudante Lise Meitner, es la obra de George Gamow "Biografía de la Física", pag. 240. En él se dice que estando Niels Bohr en una conferencia de física organizada por la Universidad George Washington (29.1.1939) recibió una carta de Lise Meitner, que por aquel entonces se había trasladado a trabajar a Estocolmo, en la que le informaba de que había recibido una carta de Otto Hahn en la cual la decía que el y su actual ayudante, Fritz Strassman, bombardeando uranio con neutrones habían encontrado presencia de bario, y que pensaba que eso era el resultado de una fisión o desintegración en dos del núcleo de uranio golpeado por un neutrón. Tan pronto como Bohr leyó la carta la dicusión se desvió del tema, relatívamente poco interesante de la conferencia, "para dar paso a un vivo debate sobre si la fisión del núcleo de uranio podía llevar a una liberación de energía nuclear en gran escala". Pronto se vio que la fusión del núcleo de uranio iba acompañada por la expulsión de un par de neutrones, que a su vez pueden provocar el mismo fenómeno en núcleos contiguos y así sucesivamente, lo cual representa una reacción en cadena que rápidamente abarcaría a todo el trozo de uranio con el desprendimiento de tremendas cantidades de energía nuclear.  Dice Gamow que enseguida empezó a regir la primera norma de seguridad, invitando a salir a un periodista que había allí y que se había puesto rápidamente a tomar notas y que hasta entonces estaba medio dormido.

Es muy bonito contar ahora esa historia, pero la realidad es que no existía entonces esa convicción de poder obtener energía nuclear de esa forma. Os voy a aportar una idea aclaratoria del pensamiento real de ese momento. En la obra de J.M. Sanchez Ron "Marie Curie", pag. 250, este autor habla también de esos mismos momentos en los que se pensaba que se podría liberar grandes cantidades de energía por medio de la reacción en cadena provocada por los neutrones, y a esto añade lo siguiente : “Pero para casi todos los físicos implicados en el asunto, aunque estas ideas eran imaginables y, por consiguientes, acaso posibles, su realización se veía muy alejada en el futuro. Como se decía en el número de octubre de 1939 de la revista de divulgación científica Scientific American“ : “La producción de energía mediante la fisión nuclear  no pasa del ámbito de lo posible. Bajo las condiciones actuales, el proceso es tan poco eficiente como sacar arena de una playa grano a grano“.

Esto lo decía nueve meses después la principal revista de divulgación científica de alto nivel de aquel país, pero voy a añadir mas. Alwyn McKay fue uno de los primeros científicos que estudiaron el campo nuclear ; trabajó dos años, 35 al 37, con Niels Bohr en el instituto de este último y posteriormente en el Atomic Energy Research Establishment de Harwell (Inglaterra ) hasta su jubilación ; así pues, es un buen conocedor del tema atómico durante aquel tiempo y ha plasmado parte de su conocimiento en su obra “La construcción de la era atómica“. En la página 55 de esa obra se refiere al contacto que el banquero Alexander Sachs tuvo con el presidente Roosevelt el 11 de octubre de 1939  para entregarle la carta de Einstein en la que advertía de los peligros de reacciones nucleares en cadena. Como consecuencia de esta reunión Roosevelt nombró un comité consultivo sobre el uranio presidido por Lyman J. Briggs, director de la Oficina Nacional de Pesos y Medidas. El comité presento poco tiempo después un informe “según el cual la energía nuclear y las explosiones nucleares eran posibilidades, pero no contrastadas por el momento. A partir de entonces, sin embargo ellos quedaron bastante tranquilos, y nada importante ocurrió en los meses siguientes ; eran pocos aún los que en América tenían la sensación de urgencia.“

Continúa el autor diciendo que, tanto para los franceses como para los británicos, la bomba era una posibilidad demasiado remota. Y yo añado que tratándose de hacer actuar neutrones para conseguir el desencadenamiento de energía o explosión, como así pensaban, la posibilidad de conseguirlo era nula porque en la aniquilación de materia y surgimiento de energía no tienen nada que ver los neutrones, como vengo diciendo, debido a que se de donde surge la energía, cosa que sabía Tesla y sabían, estoy seguro, el grupo alemán que construyó la bomba que realmente explotó, tanto en Hiroshima como en la experiencia que presenció Luigi Romersa y relatada mas arriba, y digo grupo porque en Alemania había tres grupos, totalmente independientes y secretos en su trabajo, que estaban investigando en el tema de la bomba atómica. 

El autor de la obra, Alwyn Mckay, viene en mi ayuda cuando poco después veo que dice que el objetivo primario de todos los grupos de investigación era una reacción en cadena de neutrones automantenida y añade que “En agosto se logró con éxito la obtención de cadenas cortas, que, aunque acababan por extinguirse, constituían un resultado esperanzador. El optimismo disminuyó ligeramente cuando al mes siguiente Kowarsky corrigió un error teórico generalizado y demostró que el valor de “k“ en su modelo era mucho menor que la unidad. Esto, por supuesto, convenía con el hecho de que la cadena no se propagara.“   

Ese valor de “k“ es un coeficiente que nos indica hacía donde van los hechos ; es como si en un juego de azar, la ruleta, por ejemplo, vemos que la media, o coeficiente de ganancias, después de analizar muchísimos resultados de una estrategia de juego es mayor que la unidad ; esto quiere decir que la producción de ganancias con esa estrategia es positiva en términos de media, ya que al jugar una unidad por cada bola la ganancia es mayor que la unidad, luego ese coeficiente indica que las ganancias van a mas en términos medios, mientras que si es menor que la unidad quiere decir que se pone en juego una unidad pero la media de ganancias por cada bola es menor que la unidad, por lo cual los resultados van a menos por término medio, lo cual quiere decir que a largo plazo ese sistema lo que hace es perder o extinguir el dinero. Exactamente lo mismo ocurre con esa reacción en cadena que opera durante un tiempo pero que termina extinguiéndose. En este caso son muy válidos los cálculos matemáticos, realizados por el tal Kowarsky, ya que corrigen ese error teórico generalizado y permiten ver que por ese camino no se va a ninguna parte y que por ello las reacciones se extinguen. Es en casos así donde la matemática es útil en la ciencia, mientras que la herramienta matemática no se puede emplear cuando lo que hay que emplear primeramente es la lógica de la mente, y si no se hace así vienen los conflictos tan frecuentes en la ciencia por emplear primero, y con devoción infinita, lo que no es mas que una herramienta de ayuda a la lógica mental.

Creo que queda claro que el asunto de los neutrones no tienen nada que ver con la energía atómica producida. Este camino de las matemáticas y de esas experiencias realizadas, es un camino diferente al que yo empleé para llegar a la conclusión de que los neutrones no tienen nada que ver en este asunto. Lo mío tiene que ver con la estructura real del átomo y, como expondré mas adelante, con la forma de realizarse la explosión atómica y que fue como Von Ardenne lo hizo. Ya se que se sigue explicando actualmente mediante los neutrones, pero es porque actualmente siguen sin saber como es realmente el átomo y de donde surge la energía, y, como consecuencia de ello se aferran a lo que se aferran. También puede ocurrir que a cierto nivel mundial se sepa, porque después de la guerra Von Ardenne trabajó para los que le hicieron prisionero que fueron los rusos, aunque nunca se sabe si “cantó“ la verdad de lo que supongo que sabía o se guardó el secreto, como siempre hizo Tesla, para seguir siendo necesario, cosa que no solo ocurre a estos personajes sino que es cosa mas bien generalizada porque a nadie le gusta dejar de ser imprescindible si puede seguir siéndolo.

Así, pues, el asunto de los neutrones, kaput ; solo sirve para hacer las cosas difíciles y que los estudiantes se sigan rompiendo la crisma con todas las historietas que les cuentan y que no son pocas.

Voy a terminar este primer argumento, que sirve para aproximarnos a la verdad, con fragmentos de este libro por el cual se ve claramente que por el camino convencional admitido no se va a ninguna parte. En la página 10 nos dice que la teoría del átomo de Bohr, basada en los saltos cuánticos se encontró con dos dificultades ya que a veces proporcionaba una solución incorrecta y por otro tenía deficiencias filosóficas sobre las que el mismo Bohr dirigió repetidamente su atención ; “por ejemplo, en su modelo atómico original había rechazado la electrodinámica clásica, pero había utilizado la mecánica clásica para calcular la energía de un electrón en su órbita : ¿ porqué habrían de resultar válidos los conceptos clásicos en un caso  y no en el otro ?. Werner Heisenberg, que en 1924  viajó desde Alemania pata trabajar con Bohr, ha escrito que „las dificultades... se tornaban cada vez mas desconcertantes, [las] contradicciones internas parecían ir en rápido aumento, hasta llevarnos a una crisis... .“ 

Los que hayáis leído mi anterior artículo con el título de “El átomo convencional no existe“, os percataréis perfectamente de esto porque esa estructura del átomo no existe, además de ser absurda, pero como ya he dicho muchas veces lo absurdo es lo que interesa que se imponga a fin de crear eternos conflictos y con ello impedir la marcha normal de la ciencia y de la humanidad. Claro está que uno se percatará, si no es un esclavo incondicional de la ciencia, porque en el caso de serlo no hay nada que hacer. Son tales las cadenas que se han forjado en torno del mundo de la ciencia que el autor dice en esa misma página que la mecánica cuántica subyace en todo el trabajo que se describe en este libro y dos líneas mas adelante dice que “resulta bastante curioso que la mayor parte de la historia de las armas nucleares y de la energía nuclear  puede narrarse sin ninguna referencia a la mecánica cuántica“. En la página siguiente habla de lo absurdo de esa mecánica cuántica del átomo de Bohr y sus saltos cuánticos. ¿Entonces porqué esta gente sigue enganchada al absurdo? ; pues por lo que he dicho poco antes, y porque si quieren vivir de lo que tanto les ha costado estudiar no tienen mas remedio que aceptar la esclavitud, y si no la aceptan pues a la calle y a vivir como puedas. En el caso de Von Ardenne las cosas fueron totalmente diferentes, tanto por su situación personal como por lo que en esos momentos se vivía en Alemania, circunstancia que permitió escapar de lo que el Sistema de Poder impone mundialmente como norma respecto de lo que es la verdad y lo que no es la verdad.

El fin del primer capítulo termina diciendo que “la ciencia nuclear se ha construido mucho mas sobre la base de descubrimientos de los experimentadores que de las predicciones de los teóricos, y la estructura del núcleo aún se conoce de forma imperfecta“. Y tan imperfecta que es una enorme barbaridad todo lo que han inventado sobre la estructura del átomo. La ciencia trabaja en base a ensayo y error, como ya dije que trabajan “los tocadores de teclas“ en un ordenador, lo cual lleva a descubrir hechos que suceden en base al trabajo de una infinidad de tocadores, pero esos tocadores ignoran totalmente la naturaleza del fenómeno que tienen entre manos. Conocen los efectos, sí, pero ignoran la naturaleza del fenómeno que los produce.

Esto es tecnología porque lo que a esta la interesa es lo práctico, solucionar el problema y ganar dinero con ello, pero la ciencia es conocer el fenómeno en sí porque su conocimiento puede traer inmensos beneficios al hacer las cosas de una manera infinitamente mas sencilla, pero el problema es que la ciencia prácticamente no existe o no se la deja que exista. Es posible que en aquella Alemania se la empezó a hacer existir, al dejar aparte a tanto teórico del absurdo y el desconcierto, porque al Sistema le interesa el desconcierto y lo que ocurrió en Alemania fue un rompimiento con el Sistema, y el abrir el paso a otra forma de hacer ciencia es para mi la razón por la que aquellos pudieron hacer lo que hicieron.

Bueno, termino con algo muy aclaratorio para lo que quiero exponer que dice el autor del libro mencionado en la página 65.

“En términos de organización, recursos y conocimientos científicos,
el proyecto alemán era el mas potente del mundo en aquel tiempo.“
 

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ARGUMENTO 2 
7-OCT.-16



EL
CUENTO
DE LOS
ESPÍAS ATÓMICOS



Me supongo que habrás creído la historia aquella de los espías atómicos americanos que revelaron secretos sobre la construcción de la bomba atómica a los soviéticos y de esta manera estos pudieron también construirla, motivo por el cual esos espías fueron procesados y ejecutados. Yo también me creí esa historia porque no tenía argumento o información para pensar que pudiera haber otra versión de los hechos. Hoy día ya no pienso de la misma manera debido a que con el paso del tiempo he adquirido poco a poco otra información, mediante la cual creo que no hubo tal transferencia de conocimientos a los soviéticos debido a que ellos eran los que tenían la verdadera información de como funcionaba el asunto de la bomba atómica, así como que el régimen soviético no es realmente enemigo del gobierno americano, fuera del teatro que han llevado a cabo por necesidades del guión, sino hijos de la misma madre y actores con papeles contrapuestos en la obra de teatro que han representado por mandato del Sistema de poder.


Los soviéticos tenían esa información porque el que verdaderamente hizo posible la explosión atómica fue el científico alemán Manfred Von Ardenne, el cual, al finalizar la última guerra mundial cayó del lado soviético y fue trasladado a la Unión Soviética, donde prosiguió obligatoriamente sus trabajos, de la misma manera que otros científicos alemanes fueron trasladados a los Estados Unidos. Una de las bombas que Von Ardenne construyó en Alemania fue la que después explotó en Hiroshima. Rusia fue la que tenía el secreto de la posibilidad de explosionar esa bomba antes que los Estados Unidos, pero en el guión de la obra de teatro que se había montado las cosas tenían que suceder al revés. Era necesario hacer las cosas así con el fin de quitar valor a la ciencia y tecnología super-adelantada que se desarrolló en el mundo nazi, porque de no hacerlo así y contar la verdad estarían mitificando el régimen nazi que creó tanta riqueza y tan inconcebible desarrollo tecnológico en solo diez años y partiendo de una realidad extraordinariamente agobiante en lo económico. Y es que de otra manera la gente se haría muchas, muchísimas preguntas, sobre la verdadera naturaleza de ese régimen político que, por ejemplo, en pocos años creó la Seguridad Social mas avanzada del mundo mientras que en los Estados Unidos todavía no se ha creado. Era necesario, pues, crear otro tipo de verdades para el pueblo y como consecuencia de ello se dio orden al Departamento de Creacion de Mentiras Gigantescas para que trastornase por completo esa realidad. Este se puso a trabajar y el resultado es el que se ha contado y ha creído toda la gente, menos los buscadores de la verdad que han tenido la suerte de tropezar con otro tipo de información y ha sabido meditar sobre ella.

Eso que se llama el Establishment, o Sistema de poder, que es como lo llamo yo, es el propietario de la mas gigantesca instalación industrial para la producción de grandiosas mentiras de toda nuestra galaxia. Si crees en producciones emanadas de esta instalación como, por ejemplo, la llegada del hombre a la Luna y que lo de las Torres Gemelas fue obra de esa gente que nos han contado, entonces es mejor que no sigas leyendo porque no podrás digerir ni unos gramos de lo que voy a exponer y creo que lo mejor es que no te indigestes.


Hoy cogí un libro para ver que podía encontrar en él para contaros, porque en ese bastante desconocido libro he encontrado de vez en cuando informaciones muy interesantes. El libro se editó en 1954, y en español en 1957 por la Universidad Nacional Autónoma de México, y tiene el título de "Las ciencias de la energía" y su autor es J.G. Crowther, el cual había escrito veintiún libros sobre los avances de la ciencia y su historia, y ha ocupado importantes cargos en el mundo científico. En ese libro tengo acotaciones en diversas páginas y también notas escritas a pie de página con comentarios míos. Concretamente, la nota que tenía escrita en este caso decía así : "Todo esto era un montaje y había que realizarlo para que quedase claro que eran los americanos los poseedores del secreto de la construcción de la bomba atómica, y de esta manera tapar la posibilidad de que fuese de conocimiento general lo de que fueron los nazis los conocedores del asunto de la bomba atómica, como en los primeros momentos posteriores a la guerra se decía y se escribía".


Voy a exponer la razón que me motivó a escribir esta nota, y es el siguiente fragmento escrito en la página 169 del citado libro : "No se ha procesado a ningun ciudadano británico o americano por revelar secretos científicos a los nazis. En contraste se ha procesado ruidosamente a personas supuestamente culpables de haber revelado secretos científicos a un aliado". Lo primero es imposible porque eran precísamente los alemanes los que sabían como podía explosionar una bomba atómica, y en lo referente a lo siguiente era porque había que crear el montaje aquel de la guerra fría y se consideró que el montaje que hicieron con estos espías era lo adecuado para el comienzo de esa guerra. Como los americanos no ahorran nada para que los montajes que hacen sean totalmente creídos al mas alto nivel posible, lo que hicieron fue pillar a un científico y con el montaron la historia que montaron junto con su mujer. El autor continua diciendo lo siguiente : "Estos casos culminaron con la electrocutación de Julius y Ethel Rosenberg, bajo la acusación de conspirar para comunicar secreto atómicos a la Unión Soviética. Esta sentencia provocó una reacción mundial de alarma y motivó las gestiones, desgraciadamente inútiles, ante el Presidente de los Estados Unidos, de personas tan distintas como el Papa y el Presidente de la República Francesa, así como millones de gentes sencillas de muchos países.
Muchísimas personas que han examinado los testimonios contra los Rosenberg han quedado profundamente turbadas ante su naturaleza extremadamente insatisfactoria ; y en ellas deben haber surgido muy serias dudas sobre la justificación de tratar de fortalecer el propósito del secreto recurriendo a tales procedimientos".

Yo tengo muy poderosas razones para aceptar que todo esto de los espías al servicio del comunismo es un gran teatro como todo lo demás de ese enfrentamiento ; en primer lugar porque los Estados Unidos necesitaban crear un gran teatro que se mostrase como totalmente realista respecto del enfrentamiento con su aliado, y de esta manera hacer creer a todo el mundo que era completamente cierto todo aquel montaje teatral que montaron y con el cual se dio comienzo a lo que se llamó la guerra fría. El gobierno USA, y también el soviético, necesita de la existencia de un enemigo con el cual justificar todas las injustas medidas que toman y que son muchas, y por ello lo crean y lo alimentan dentro de un plan conjunto y oculto. Con el cuento de la existencia del peligrosisimo enemigo que tienen delante realizan gigantescos gastos con gigantescas ganancias para determinadas empresas y políticos, además de leyes con las cuales atar al ciudadano y complicarle la vida cada vez mas y mas. De esta manera todos los desvaríos de leyes que hagan estarán justificados por cuanto que estas serán necesarias para proteger a sus ciudadanos de tan terrible enemigo. Está claro que esto del peligrosísimo enemigo es infinitamente rentable, y sin ese enemigo no podrían vivir tales sistemas políticos, que de manera muy diferente se dedican en realidad a no dejar que el ciudadano, y los países del mundo que cada bloque domina, puedan manifestar su verdadera potencialidad.


En otro blog mio ya he descrito muchos argumentos irrebatibles que he ido recogiendo de diversas fuentes sobre la falsedad de que los americanos hubiesen construido la bomba atómica, teniendo en cuenta que esas fuentes no hablaban sobre esa falsedad pero claramente se puede deducir de su confrontación y análisis, cosa que yo he hecho.


Von Ardenne fue el mayor genio de los últimos tiempos en el terreno de la ciencia y tecnología mas avanzada, y por ello pudo construir por primera vez la bomba atómica, que en Alemania se trataba de construir por tres vías o departamentos diferentes y aislados entre sí.


Ahora bien, por todo lo anteriormente explicado había que hacer de Von Ardenne un total desconocido y así se hizo. Espero hablar de él en otra ocasión y también de escritos que he encontrado en los que ahora se puede deducir claramente, por boca de su dirigente, que la Unión Soviética tenía ya el secreto de la construcción de la bomba atómica antes que los americanos. Todo esto de la construcción de la bomba atómica por los americanos, que estaban inmensamente atrás en el desarrollo tecnológico respecto de Alemania, ha sido una obra mas de teatro de la infinidad de producciones teatrales que el Departamento de Mentiras Gigantescas del gobierno de ese país puede producir cuando las circunstancias se lo demandan.


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